Aforismos lacanianos

Publico aquí una serie de textos sobre aforismos lacanianos, intentando asumir el reto de explicarlos en un lenguaje accesible y con una extensión aproximada de mil palabras.

Primer aforismo: “No hay relación sexual”

Bienvenidos al Lacan oracular. Nos sentamos a su mesa y movemos las fichas que nos ha dejado. Les damos una vuelta, otra vuelta, las experimentamos, sí, las pasamos por una experiencia para después, sólo después, arrojarnos a su interpretación. Éste es el escenario. Empezamos.

Continuar leyendo…

Segundo aforismo: “La mujer no existe”

Los aforismos lógicos de Lacan han tenido la –llamémosle– fortuna de desatar las más airadas descalificaciones. La mujer no existe certifica la inexistencia de un universal femenino. Esto indigna, y parece de lo más natural que lo haga, la propuesta nos resulta de entrada aberrante. Pero cuando se aproxima uno un poco…

Continuar leyendo…

Tercer aforismo: “Amar es dar lo que no se tiene”

Estamos ante el primer gran aforismo de Lacan sobre el amor, en presencia de un texto que arrebata, que fascina, y que quizás precisamente por su impecable factura, que destroza de entrada toda lógica de comprensión, haya sido merecedor de una atención particular. Lo leemos y releemos. Y seguimos absortos. ¿Pero cómo se puede dar lo que no se tiene? ¿Y cómo puede llamarse a eso amar?…

Continuar leyendo…

Cuarto aforismo: “Sólo el amor permite al goce condescender al deseo”

La apariencia de este aforismo es sencilla: nos ofrece una llave, y la única posible, para realizar un acomodo. Así debe leerse ese curioso verbo, condescender, utilizado aquí para indicar la transformación que vuelve al goce manejable en términos de deseo. Fórmula sencilla, sí, pero los tres conceptos que la jalonan son de tal calado que exigen ser tratados con cautela…

Continuar leyendo…

Anuncios